En algún momento, después de acompañar a tu hijo durante varias reuniones o actividades, puede surgir una pregunta:
“¿Podría yo ayudar un poco más?”
La respuesta es sí.
El Club de Aventureros anima a los padres y tutores a participar como voluntarios en distintas funciones de apoyo. De hecho, muchas personas que forman parte del equipo del Club son también padres o familiares de los propios Aventureros.
No todos los voluntarios hacen lo mismo, ni todos necesitan asumir una responsabilidad durante todo el año.
¿Qué puede hacer un voluntario?
Las posibilidades son muy variadas.
Un voluntario puede ayudar con:
- manualidades;
- preparación de materiales;
- limpieza y organización;
- suministros;
- enseñanza de alguna habilidad;
- apoyo en una especialidad;
- actividades puntuales;
- eventos;
- acompañamiento de grupos;
- servicio comunitario;
- logística.
Los instructores voluntarios, por ejemplo, pueden trabajar con un mismo grupo durante todo el año o participar solamente en reuniones o eventos específicos.
Esto permite que cada persona encuentre una forma de colaborar según su disponibilidad.
No necesitas saber hacerlo todo
Ser voluntario no significa convertirse automáticamente en experto en Aventureros.
Puedes comenzar desde una habilidad que ya tengas.
Tal vez sabes cocinar.
Trabajar con herramientas.
Organizar eventos.
Hacer manualidades.
Enseñar música.
Fotografía.
Naturaleza.
Tecnología.
Primeros auxilios.
Puedes ofrecer esa capacidad para una actividad concreta.
Con el tiempo podrás aprender más sobre el funcionamiento del Club si deseas involucrarte de manera más profunda.
Puedes comenzar poco a poco
No tienes que comprometerte inmediatamente durante todo el año.
Podrías comenzar diciendo:
“Puedo ayudar en esta actividad.”
“Estoy disponible para esta salida.”
“Si necesitan apoyo con esta especialidad, puedo colaborar.”
Algunos voluntarios participan solamente en eventos específicos, mientras otros terminan asumiendo funciones más permanentes conforme conocen mejor el ministerio.
Empezar poco a poco puede ayudarte a descubrir dónde te sientes más cómodo.
Habla primero con los líderes
Si quieres colaborar, no asumas simplemente una función.
Pregunta al director o consejero:
“¿Dónde necesitan ayuda?”
“¿Hay alguna tarea en la que pueda colaborar?”
“¿Qué se espera de los voluntarios?”
El Club funciona con responsabilidades organizadas, por lo que cualquier colaboración debería coordinarse con sus líderes.
Esto evita duplicar tareas y permite que tu ayuda responda a una necesidad real.
Respeta la organización del Club
Aunque seas padre o madre de uno de los niños, cuando estás colaborando como voluntario formas parte de un equipo.
Eso significa seguir:
- las indicaciones de los responsables;
- los horarios;
- la planificación;
- las normas del Club;
- los procedimientos de seguridad.
Trabajar coordinadamente protege a los niños y hace que las actividades funcionen mejor.
El voluntario también es un modelo
Cuando un adulto participa en Aventureros, los niños observan su comportamiento.
Los consejeros y líderes están llamados a ser ejemplos de actitud, comportamiento cristiano, puntualidad y responsabilidad.
Aunque tu función sea más sencilla, el mismo principio puede aplicarse.
Los niños aprenden al ver cómo:
- hablas con otros;
- reaccionas ante un problema;
- cumples una responsabilidad;
- ayudas;
- respetas instrucciones.
Tu manera de colaborar también educa.
Si trabajas directamente con niños
Algunas funciones requieren un nivel mayor de responsabilidad.
Si vas a dirigir actividades, enseñar de manera habitual o asumir un cargo dentro del Club, puede ser necesario cumplir procesos de capacitación, requisitos establecidos por la iglesia local o medidas de protección infantil.
Estos procedimientos pueden variar según el lugar y la Asociación/Misión.
Por eso siempre debes consultar con los responsables locales antes de asumir una función formal.
Apoya al consejero, no lo reemplaces
Una de las funciones más comunes para los padres voluntarios es apoyar al consejero de unidad.
Puedes ayudar con materiales, actividades o alguna habilidad específica mientras el consejero mantiene la responsabilidad principal del grupo.
Esto crea una relación de colaboración.
El voluntario no necesita dirigir todo.
Muchas veces el mejor apoyo ocurre detrás de escena.
También puedes ayudar durante las reuniones
Durante la programación por unidades, los consejeros pueden solicitar ayuda a padres y tutores para desarrollar actividades de clase o especialidades.
Por ejemplo, podrías:
- preparar una mesa de materiales;
- ayudar a un pequeño grupo;
- demostrar una técnica;
- supervisar una actividad;
- apoyar a los niños que necesiten más orientación.
Así el consejero puede atender mejor a toda la unidad.
El voluntariado puede fortalecer la relación con tu hijo
Cuando participas dentro del Club, puedes comprender mejor lo que tu hijo vive.
Conoces sus actividades.
Ves cómo aprende.
Descubres qué le gusta.
Conoces a sus compañeros y líderes.
Pero también es importante permitirle tener su propio espacio.
No necesitas estar pendiente únicamente de él.
Si estás colaborando, tu responsabilidad puede incluir a otros niños también.
No utilices tu papel para favorecer a tu hijo
Cuando un padre participa como voluntario, puede aparecer una dificultad:
dar más atención, oportunidades o facilidades a su propio hijo.
Intenta mantener equilibrio.
Tu hijo puede aprender algo valioso al ver que su padre o madre también sirve a otros.
El Club busca precisamente que los niños desarrollen habilidades y aprendan a utilizarlas también en beneficio de otras personas.
Voluntariado y Red Familiar
La participación como voluntario está muy relacionada con la Red Familiar.
Muchos consejeros invitan a los padres de su unidad a colaborar como instructores porque esto fortalece las conexiones entre familias y la comunidad del Club.
Así, el voluntariado no es solamente “hacer tareas”.
También puede convertirse en una oportunidad para construir relaciones.
¿Y si tengo poco tiempo?
Todavía puedes ayudar.
Pregunta por necesidades puntuales.
Quizá no puedas estar en todas las reuniones, pero sí:
- acompañar una salida;
- ayudar en una especialidad;
- preparar materiales desde casa;
- colaborar en un evento;
- participar en un proyecto de servicio.
La disponibilidad limitada no significa que tu aporte sea poco valioso.
Cuando quieras asumir más responsabilidad
Con el tiempo podrías sentir interés por convertirte en:
- instructor;
- consejero;
- miembro del personal de apoyo;
- coordinador de alguna actividad;
- u otra función según las necesidades del Club.
Los padres y tutores son precisamente una fuente importante de voluntarios dentro del programa.
Si llegas a ese punto, conversa con los líderes para conocer qué capacitación o requisitos corresponden en tu campo local.
Antes de ofrecerte, hazte tres preguntas
Puedes preguntarte:
“¿Cuánto tiempo puedo ofrecer realmente?”
“¿Qué habilidad puedo aportar?”
“¿En qué tipo de actividad me sentiría cómodo ayudando?”
Responder con sinceridad te permitirá asumir un compromiso que puedas cumplir.
En pocas palabras
Ser voluntario en Aventureros no significa tener que dirigir el Club.
Puedes comenzar ayudando en una reunión, una especialidad, una salida o una actividad concreta.
Lo importante es colaborar de manera coordinada, responsable y acorde con tus posibilidades.
Tu tiempo, experiencia y disposición pueden aliviar el trabajo de los líderes, fortalecer la comunidad y enriquecer la experiencia de muchos niños, incluido tu propio hijo.











































