
El campamento fue dispuesto siguiendo las instrucciones dadas por Dios al inicio del segundo año, momento en que el tabernáculo fue levantado.
El punto central del campamento, tanto por su ubicación como por su significado, era la tienda que representaba la presencia de Jehová: el tabernáculo junto con el atrio que lo rodeaba. Su acceso estaba orientado hacia el oriente, donde se establecieron Moisés, Aarón y los sacerdotes (Números 3:38).
Los demás levitas, que sumaban 22.000 varones de un mes de edad en adelante, se ubicaron en los otros tres lados del tabernáculo (Números 3:23, 29, 35, 39).
Estos dos grupos tenían la responsabilidad de cuidar el equipaje, los carros y los animales utilizados para transportar el tabernáculo y todos sus utensilios.
De esta manera, quienes estaban designados para servir en el santuario de Jehová habitaban alrededor del tabernáculo, formando un anillo de protección que impedía el acceso de personas que no pertenecieran a la tribu de Leví (Números 1:53; 7:3-9).
























































