1. Estar al aire libre.
2. Recolectar hojas de todas las variedades posibles.
3. Clasificar las hojas.
4. Pegarlas en hojas blancas tamaño oficio. Notar las diferencias.
5. Cantar Los árboles se mecen.
6. Notar la hermosa creación de Dios de manera especial cuando creó las plantas.
7. Mostrar los trabajitos a los adultos.
Sugerencias:
1. Se sugiere un paseo por un parque con mucha vegetación. Es ideal para sábado de tarde. Salida o campamento (Sociedad de Menores o Jóvenes).
2. Es bueno realizar un concurso entre niñas y niños , con una bolsa cada grupo, donde colocan ejemplares de todas las hojitas que puedan descubrir.
3. Ordenar las grandes, las pequeñas y si se puede, las medianas. Es lindo hacerlo con la familia, las madres en el equipo de las niñas y los padres con los niños . De paso , se afianza la relación familiar.
4. En hojas oficio blancas, pegar con cola plástica o cinta adhesiva, sin repetir los ejemplares. Analizar que hay grandes, medianas, chiquitas, redondas, alargadas, con bordes suaves, etc. También con verdes diferentes y a veces con otros colores.
5. Explicarles que mecen significa lo mismo que mueven, el viento, etc. Cantar: «Los árboles se mecen, mecen, mecen, los árboles no s muestran, Dios es todo amor. » Se pueden dar ramitas para que bien paraditos, como los árboles, se muevan al ritmo de la canción.
6. Durante toda la charla y análisis de la especialidad, hacer ver y tratar de que todos los niñitos terminen convencidos de que fue realmente un excelente trabajo, lo que Dios realizó en la Creación, que solo Él pudo y puede hacer cosas tan maravillosas.
7. Cuando se sequen los pegamentos, juntar las colecciones, apretarlas para que puedan guardarse en forma prolija y se sequen alisadas. La idea es armar una pequeña exposición con todo el material. También se puede pasar a contar y mostrar en la Sociedad de Jóvenes, o como parte especial entre la Escuela Sabática y el sermón.
========================================
Si en este momento tienes información y quieres compartirla con nosotros para que la publiquemos aquí, puedes contactarnos en el correo
Si en este momento tienes esta especialidad desarrollada y quieres compartirla con nosotros para que la publiquemos aquí, puedes contactarnos en el correo
Te puede interesar:
Publicidad
Te puede interesar
A. DÓNDE SE PUEDE NADAR
- Nunca nade solo. Un compañero puede salvarle la vida.
- Evite los lugares peligrosos, use siempre los que ofrezcan más seguridad.
- La playa más segura es la que está patrullada por salvavidas.
- Los niños pequeños deben nadar supervisados por adultos.
B. CUÁNDO SE PUEDE NADAR
- No debe nadar hasta una hora por lo menos después de la comida, pero debido a que el nadador con hambre se cansa pronto, nade bastante antes de la próxima comida.
- No entre al agua directamente después de un ejercicio vigoroso.
- Bañarse por la noche es muy peligroso. Si tiene problemas, nadie podrá rescatarlo.
C. DÓNDE ACECHA EL PELIGRO
- Nunca se tire a nadar en aguas no conocidas porque puede haber troncos sumergidos, piedras, vidrios rotos y desperdicios en el fondo.
- Los artefactos de goma inflables son peligrosos. Una brisa o corriente inesperada puede arrastrar estos artefactos y a su pasajero, mar afuera en asunto de momentos.
- No aguante frío porque esto le puede ocasionar calambres.
- Cuando practique con el acuaplano es fácil que una corriente desconocida para usted, lo arrastre gradualmente lejos de los otros bañistas. Verifique su poisición con frecuencia y manténgase cerca del grupo principal de bañistas.
- Cuando la playa sea patrullada por salvavidas, no nade nunca fuera de los banderines. Los salvavidas conocen la playa mejor que usted.
- En las playas donde se practica con el acuaplano, no nade en los Lugares dedicados a ellos. Muchos bañistas han sido gravemente heridos por las tablas.
D. CUANDO ESTÉ EN DIFICULTADES
- La primera regla es MANTENER LA CALMA.
- Un brazo estirado hacia arriba es una señal reconocida de un banista en problemas. Si se siente atrapado por una corriente bajo la superficie, no trate de nadar en contra de ella, nade a su favor, y al mismo tiempo en forma diagonal hacía la orilla.
- Aprenda a pedalear en el agua para mantenerse a flote, el agotamiento es el principal peligro de un bañista en dificultades.
- Cuando sienta calambres, vuelva la cabeza, flote y pida auxilio. Si mueve los brazos desatinadamente lo único que logrará es hundirse.
- Si se siente atrapado entre malezas (un peligro común cuando se nada en ríos y charcos), no luche; use movimientos suaves y despacios que le permitirán librarse rápidamente.
E. PROTÉJASE A USTED MISMO Y A OTROS
- Cuando nade en piscinas tenga cuidado de ver dónde salta, ya que es muy fácil darle un golpe a otro.
- Si se aventura muy lejos de la orilla puede verse en problemas para regresar y es una invitación peligrosa para los tiburones.
- Mientras esté en el agua, juegue con sensibilidad. Zambullirse y otras prácticas tontas pueden resultar alarmantes y peligrosas.
F. RESCATAR A OTROS CON OBJETOS QUE FLOTEN
Trate siempre de tirar algo a la persona o halarla con algo antes de intentar rescatarla usted solo. Hay varias cosas que se pueden usar para que la persona se mantenga a flote.
Tírele una tabla larga o una vara de madera desde la orilla.
Infle un par de pantalones. También le puede servir un balde o cubeta boca abajo. Entonces nade hacía la persona.
Hay algunas pelotas de jugar que pueden flotar. Nade hacia la persona o tíresela a la víctima.
G. LANZAR UNA CUERDA DE RESCATE
l. Lanzar la cuerda con eficiencia depende del cuidado que se tenga al enrollarla y maniobrarla.
- Enrolle la cuerda una al lado de la otra sin que ninguna vuelta pase por encima de la otra, en dirección de la punta de los dedos, de manera que el extremo libre quede cerca de los dedos.
- Sin alterar el arreglo de las vueltas, pase 2/3 partes del enrollado a la mano encargada de tirarla.
- Cuando esté listo para lanzarla, permanezca con el hombro izquierdo en dirección al blanco escogido. Mueva ambos antebrazos juntos alrededor del cuerpo y lance la cuerda con un buen movimiento completo. El secreto de dar en el blanco consiste en practicar constantemente y tener un buen compañero que sirva de blanco.




















































































